Shopmania Deluxe

Pregunta: ¿Qué obtienes cuando combinas un hipermercado, clientes prepotentes, montones de giros en el juego y un gerbo deportivo llamado Gerry? Respuesta: el mejor juego casual de 2006, hasta el momento. Desde que experimentas la tensión inicial de Shopmania, sabes que has encontrado una experiencia diferente de juego casual. Durante su animación del principio, un locutor detestable ladra sobre Spendmoore, una tienda que intenta atraer clientes deseosos de comprar algo, una buena forma de satirizar con delicadeza nuestra cultura materialista. Pero centrarse en eso significaría olvidar lo importante. Esencialmente, Shopmania es una historia de amor. Una entre un desventurado chico llamado Lewis y su mascota enfermiza, el gerbo Gerry. Al haber gastado todo su dinero en el hipermercado, el desafortunado Lewis decide que un trabajo en Spendmoore es su única esperanza. Incluso si no te estás riendo todavía, que la suerte te acompañe mientras juegas a Shopmania. Este loco argumento se plantea a través de algunas de las mejores animaciones, sonidos y voces que he visto en un juego casual, todo ello preparado para el primer día de trabajo del pobre Lewis. Mientras maneja las cajas registradoras de la tienda, Lewis intenta poner tantos objetos como sea posible en los carros de los clientes. Cada carro tiene un número de espacios cuadrados, y los productos tienen que estar ordenados para optimizar el uso de esa cuadrícula. Cuando los objetos (cualquier cosa, desde xilófonos hasta bumeranes) pasan frente a él, Lewis puede rotarlos y colocarlos en un espacio abierto en el carro. En un giro parecido a un episodio clásico de Te Quiero Lucy, los objetos se tienen que utilizar con rapidez, ya que podrías perder si más de tres se resbalan y caen al final de la cinta transportadora. También puedes perder si dejas que los clientes esperen mucho, así que no tienes mucho tiempo para pensar en estrategias. La mayor diversión de Shopmania viene del juego del Pollo al que necesitas jugar. A menudo comprobarás cuánto puedes esperar antes de que un cliente se ponga hecho una furia, rezando para que una canica caiga de la cinta transportadora a tiempo para llenar su carro. Naturalmente, existen variaciones. Los clientes, en ocasiones, pedirán algún objeto, y te darán más dinero por hacerles felices. Spendmoore te premia con una bonificación por rellenar un carro al máximo o con objetos del mismo color. En uno de los giros más tontos del juego, Gerry ayuda, haciendo crujir su cuerpo para rellenar los huecos del carro de un cliente. También puedes "sobornar" a los clientes que se van del hipermercado con un caramelo, o usar uno de los potenciadores del juego para frustrar su salida. A medida que los niveles se ponen más difíciles, necesitarás concentrarte más en estos matices. Pero incluso cuando no los necesites, sigue habiendo mucha diversión con la que disfrutar jugando. Shopmania trata de conseguir la mayor cantidad de dinero posible, ya que Lewis debe vender lo bastante como para alcanzar su cupo (o su "Súper Cupo" para obtener puntos de bonificación) antes de que se marchen los clientes. Cuando tenga el dinero, puede pasar al siguiente nivel. Todo está basado en una formula que funciona cambiando constantemente la premisa básica. Justo cuando llegas a dominar el caramelo, por ejemplo, controlas el tamaño del carro. De repente, te dan carros más grandes que llenar y diferentes clientes. Luego estás en otro nivel diferente, llenando carros con artículos de lujo en vez de juguetes. Shopmania continúa atrayendo al mezclar todos los elementos cuando el jugador empieza a sentirse cómodo. Lo más impresionante es que todas estas facetas se han introducido de tal manera que el juego nunca es demasiado difícil. Aunque que tengas que repetir un nivel varias veces, la jugabilidad, los geniales gráficos y los efectos de sonidos graciosos (sólo intenta no gritar "¡Gassstttta más!" durante el juego cuando consigas tu Súper Cupo), suponen un placer, no una carga. Sin embargo, lo que más me sorprendió del título, no fue su jugabilidad inteligente o los gráficos bonitos, sino su crítica a esta era de consumismo; Shopmania podría hacerte pensar. Aunque un mensaje detrás de un juego no sea algo nuevo, no es común encontrar juegos que superen al mensaje que expresan. Eso hace que éste sea uno de los mejores juegos casuales que nunca se han visto. No te hagas antimaterialista todavía... tienes que comprar un juego primero.
Crítica del juego proporcionada por Gamezebo. Copyright © 2009 Gamezebo. Todos los derechos reservados.
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